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domingo 20 de diciembre de 2009

LA TIERRA NO AGUANTA MÁS


Leonardo Boff ante la Conferencia sobre el Clima de Copenhague:

• Tres crisis en una: la de sustentabilidad, la social y la del clima
• El drama de la eco-miopía
• El actual caos es creativo y generativo
• Sólo la sociedad civil internacional puede salvar el planeta

Entrevista con Leonardo Boff.
Sergio Ferrari*, desde la ONU/Ginebra, Suiza


La crisis ambiental irrumpe en primer plano mediático de cara a la Conferencia del Clima de Copenhague, Dinamarca, a realizarse en 13 de diciembre próximo. Las perspectivas no son optimistas por falta de un consenso previo para alcanzar un acuerdo definitivo. "A pesar de los pronósticos sombríos tengo confianza que la esperanza vencerá al miedo y que la vida es más fuerte que la muerte", asegura el teólogo brasilero Leonardo Boff al iniciar esta entrevista exclusiva durante su reciente visita a Suiza. Boff, uno de los padres fundadores de la teología de la liberación recibió el 7 de noviembre el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Neuchâtel. Previamente, la misma semana, animó un debate público organizado por las ONG de cooperación solidaria E-CHANGER, y Misión de Belém Immensee en la Casa de Solidaridad Romero (RomeroHaus) en Lucerna donde participaron 200 personas.


P: Todo el mundo habla hoy de la problemática ecológica que vive el planeta. Usted fue uno de los primeros, ya en los años ochenta, en alertar sobre este tema. ¿Cuál es su análisis de la actual situación medioambiental?

Leonardo Boff: Hay muchos indicadores científicos que apuntan a la irrupción de una tragedia ecológica y humanitaria. Nada esencial ha cambiado desde la redacción de la Carta de la Tierra en 2003 que elaboramos un grupo de personalidades del mundo entero. Decíamos en ese maravilloso documento: "Estamos en un momento crítico de la Tierra en el cual la humanidad debe escoger su futuro. Y la elección es ésta: o se promueve una alianza global para cuidar a los otros y la Tierra o arriesgamos nuestra destrucción y la devastación de la diversidad de la vida".

"Se consume más de lo que la Tierra soporta"

P: Una afirmación tajante que no acepta términos medios ¿Cómo se sustenta?.

Boff: En la confluencia actual de tres crisis estructurales. La crisis debido a la falta de sustentabilidad del planeta Tierra; la crisis social mundial; y la crisis del calentamiento creciente.

P: ¿Puede ejemplificar esa afirmación?

Boff: A nivel social, casi la mitad de la humanidad vive hoy por debajo del nivel de miseria. Las cifras son aterradoras. El 20% más rico consume el 82.49 % de todas la riqueza de la Tierra y el 20 % más pobre, se tiene que contentar con un minúsculo 1.6%.

En cuanto al calentamiento de la Tierra, la FAO (Organización de la ONU para la Alimentación) ha advertido que en los próximos años habrá entre 150 y 200 millones de refugiados climáticos. Las previsiones más dramáticas hablan de un aumento para 2035 de 4°C. Y se especula para final del siglo un aumento de 7°C. Si esto realmente se produce, ningún tipo de vida hoy conocido podrá sobrevivir. En cuanto a la crisis de sustentabilidad, doy un ejemplo ilustrativo: la humanidad está hoy consumiendo un 30% más de la capacidad de reposición. Es decir un 30% más de lo que la Tierra misma puede reponer.

P: Sin embargo esta tendencia consumista del planeta no es nueva...

Boff: No. Pero lo que es nuevo son los niveles acelerados de ese deterioro. Según estudios de todo crédito, en 1961 precisábamos de la mitad de la Tierra para dar respuesta a las demandas humanas. En 1981 se daba un empate, es decir ya necesitábamos a la Tierra entera. En 1995 sobrepasamos en un 10 % la capacidad de reposición, aunque todavía era soportable. En 2008, superamos el
30 %. La Tierra está dando señales inequívocas de que ya no aguanta más.

"En algunos años se necesitarían dos Tierras"

P: ¿Con perspectivas futuras todavía más preocupantes?

Boff: Si se mantiene el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial entre 2-3% por año, como está previsto, en 2050 necesitaríamos dos planetas Tierra para dar respuesta al consumo, lo que es imposible porque contamos con sólo una.

P: ¿Eso obliga a comenzar a pensar en otro paradigma de civilización?

Boff: En efecto. No podemos producir como lo venimos haciendo hasta ahora. El actual modelo de producción, el capitalista, parte del falso presupuesto que la tierra es como un gran baúl del cual se pueden sacar recursos indefinidamente para obtener beneficios con la mínima inversión posible en el tiempo más corto. Hoy queda claro que la Tierra es un planeta pequeño, viejo y limitado que no soporta una explotación ilimitada. Tenemos que dirigirnos hacia otra forma de producción y asumir hábitos de consumo distintos. Producir para responder a las necesidades humanas en armonía con la Tierra, respetando sus límites, con un sentido de igualdad y de solidaridad con las generaciones futuras. Eso es el nuevo paradigma de civilización.

Copenhague: la influencia del poder económico

P: Para volver al hoy y al aquí...En pocas semanas se realiza en Copenhague la Conferencia sobre el Clima. ¿Hay perspectivas de un acuerdo?

Boff: Hay una premisa clave. Debemos hacer todo lo posible para estabilizar el clima evitando que el calentamiento de la tierra sea mayor a 2 o 3 grados y que la vida pueda continuar. Comprendiendo que ya ese calentamiento implicaría una devastación de la biodiversidad y el holocausto de millones de personas, cuyos territorios no serán más habitables, especialmente en África y en el sudeste asiático. Me preocupa, en ese escenario, la irresponsabilidad de muchos Gobiernos, especialmente de los países ricos, que no quieren establecer metas consistentes para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y salvar el clima. ¡Una verdadera ecomiopía!

P: ¿Eso proviene de una falta de voluntad política para llegar a acuerdos?

Boff: Sobre todo de un conflicto de intereses. Las grandes empresas, por ejemplo las petroleras, no quieren cambiar porque perderían sus enormes ganancias actuales. Hay que entender la interdependencia del poder político y el económico. El gran poder es el económico. El político es una derivación del económico. Los Estados, en muchos casos, no representan los intereses de los pueblos sino de los grandes actores económicos.

P: ¿En caso de un fracaso de Copenhague, cuál sería el escenario posterior en lo que hace a la ya grave situación climática?

Boff: A mi entender, si hay una frustración política, eso puede significar un reto enorme para la sociedad civil. Para que se movilice, presione y promueva los cambios que vienen siempre de abajo. Confío en eso: la razón, la prudencia, la sabiduría vendrá de la sociedad civil. Será, también, en cuanto al clima, el principal sujeto histórico. Ningún cambio real viene de arriba, sino de abajo.
Y a pesar de lo difícil del presente, tengo la confianza que no se trate de una tragedia que acabará mal sino de una crisis que purifica y que nos permita dar un salto en la dirección de un futuro mejor.

P: ¿Con un programa común para salvar la Tierra?

Boff: Impulsando una bio-civilización que deberá promover cuatro ejes esenciales. El uso sustentable, responsable y solidario de los limitados recursos y servicios de la naturaleza. El control democrático de las relaciones sociales, especialmente sobre los mercados y los capitales especulativos. Un ethos mínimo mundial que debe nacer del intercambio multicultural, enfatizando en la compasión, la cooperación y la responsabilidad universal. Y la espiritualidad, como dimensión antropológica y no como un monopolio de las religiones. Debe desarrollarse como expresión de una conciencia que se siente parte de un Todo mayor, que percibe una Energía poderosa y que representa el sentido supremo de todo.


*Sergio Ferrari
Colaboración de prensa de E-CHANGER, ONG suiza de cooperación solidaria

lunes 14 de diciembre de 2009

Fiesta RadioActiva!!!


Viaje de Radio los invita a participar del cierre del año, el día Viernes 18 de Diciembre, en el pabellón Francia Anexo de Ciudad Universitaria, a partir de las 23 hs. Podrán disfrutar de la mejor música y los mejores tragos! Se presentará en vivo la alegre banda cuartetera Don Floro y su Cachimba (ex-Marginados), con la cual no van a poder dejar de mover sus caderas!!! No se lo pierdan, una noche que va a quedar en el recuerdo de todos y todas!!!

jueves 3 de diciembre de 2009

APUNTES DE BRUJERIA





La selva esconde saberes mágicos. Un conocimiento milenario que la tecnología y la ciencia no pueden albergar en su seno, porque sus mismos principios las han limitado.

El conocimiento que los indígenas de la selva oriental de Ecuador y Colombia pueden alcanzar a través de la experimentación con plantas de poder es sumamente asombroso. Estas plantas, son el refugio de los saberes de todo una cultura, la medicina para sus enfermedades y su puerta de acceso al mundo occidental moderno.

A través de la experimentación con yagé ( un preparado que se realiza con una liana de la selva llama ayawaska y otra planta llamada chakruna), los shamanes amazónicos tienen acceso a la infinita cantidad de realidades paralelas que conviven junto a la que vivimos a diario. Aclaremos que para ellos esta realidad ordinaria en la que nosotros vivimos, es una mas, en millones. Nosotros mismos, habitantes de este mundo terrenal, poseemos dos cuerpos, uno físico y otro inorgánico, a traves del cual los shamanes pueden visualizar la otra mitad que nos compone.

Bajo el estado alucinógeno de las plantas de poder, quién tenga la oportunidad de realizar dicha experimentación, podrá visualizar círculos de energía universal rodeando el cuerpo inorgánico de las personas, la alineación de los chacras (centros neurálgicos de energía que rodean su cuerpo) y la presencia de demonios, duendes u otras entidades en el aura o esfera de existencia de una persona.

Los shamanes que mantienen una práctica constante de la ciencia del yagé, tienen la posibilidad de curar enfermedades, de realizar viajes interestelares, de reunirse en otras dimensiones, de “ver” plantas curativas, descubrir el fondo del océano, de visitar el paraíso o el averno, de mantener un diálogo con sus abuelos (quienes han vencido la muerte por alcanzar la totalidad de uno mismo), de viajar al pasado, al futuro, oficiar como profetas y prever calamidades; y su mayor preocupación de hoy en día que es el futuro y trágico desenlace de la civilización moderna, con la autodestrucción del hombre a través de la destrucción planetaria.

Cuentan que un indígena de la tribu Shuar del Ecuador, ya civilizado, mantuvo conversaciones con un cacique Dadaeri. (Los Dadaderi son una tribu jíbara de la amazonía ecuatoriana, que hasta el día de la fecha no mantuvo contacto alguno con el hombre moderno, no han aceptado la presencia de misioneros, ni de civilización alguna, ni el ejército ni los antropólogos han podido doblegar su cinturón de seguridad, y se han mantenido hasta el día de hoy, absolutamente reservados). Cuentan que en esa conversación reciente entre un cacique Dadaeri y un forastero Shuar, este último comenzó a hablarle de los beneficios del mundo occidental, en salud, educación, y calidad de vida. A lo que el cacique Dadaeri respondió que ellos a través de las plantas de poder ya sabían lo que estaba pasando en el mundo moderno, la marginalidad del indio, las guerras, el deterioro del planeta, y que sabían perfectamente que ese mismo hombre blanco que los invitaba a civilizarse era el responsable de la muerte de “Atahualpa”, el último cacique indio. A lo que también le agregó que ellos permanecerán aislados para siempre, y le recomendó al emisario Shuar que si volvía a insistir iban a tomar medidas drásticas con el.

Según los shamanes, el hombre viene a la tierra para alcanzar “la totalidad de uno mismo”, luego de transitar el largo camino del guerrero y alcanzar el grado de un hombre de conocimiento, que es aquel que tiene conciencia y control de sus dos cuerpos, el físico y el inorgánico. Y que en un día escogido al final de ese camino, busca el desenlace de su camino cognitivo, uniendo estos dos cuerpos en un tercero, que permanece en la tierra por la eternidad, que nunca muere, y que puede dominar todas las realidades. ( Interesante la relación con el “súper hombre” de Nietzsche).

La misión del indio de hoy, es transmitirle ese saber al hombre blanco, para despertarlo de su letargo, donde muere, y que se mantiene en el camino de la autodestrucción.

El primero en sacar a la luz este conocimiento fue el Antropólogo Carlos Castaneda de la UCLA (Universidad de California) descendiente de la escuela de Harold Garfinkel y sus Estudios de Etnometodología, quién lo asesoró y acompañó hasta su trágico desenlace.

Como me dijo alguna vez un viejo sabio en la cálida y oscura noche de la selva: - …”No sea incrédulo Juan, que muchos de esos hombres que usted ve por la calle de saco y corbata, son shamanes, que pueden estar en Londres en un segundo. Y que pueden estar en Londres y en el desierto cazando una liebre a la vez. Que están entre nosotros hace cientos o miles de años, y que seguirán transitando libremente por ahí, por el resto de la eternidad. La mente no tiene límites”…



Rodadero, diciembre 1 de 2009

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